
Contener el fuego
donde empieza
Sectorización, sellados, protección estructural y control de humos. La parte de la instalación que protege sin activarse.
Seis frentes
de contención.
Se ejecuta en obra y se comprueba en obra. Cada elemento tiene una clasificación de resistencia al fuego que sólo es válida si el montaje respeta el sistema ensayado.
La protección pasiva no se enciende.
Trabaja por cómo está construida.
Un sector de incendio bien resuelto compra tiempo: el suficiente para que las personas salgan y para que los medios de extinción lleguen con el fuego todavía confinado.
El fallo más común no está en el material, sino en la ejecución: un sellado mal rematado, una puerta que no cierra por su propio peso o un paso de instalaciones abierto después de la obra anulan por completo la resistencia al fuego del conjunto.
Sectorizar bien
es una decisión de obra.
Si está en proyecto, en obra o le han detectado deficiencias en una inspección, lo revisamos y le decimos qué hay que ejecutar.